13 Trucos Asombrosos Para Perros
Motivando a tu perro

Los
perros son muy similares a los humanos. No están inclinados a hacer
nada excepto comer, dormir y saltar alegremente, a menos que estén
motivados.
Normalmente
las motivaciones de un perro son simples: meterse en la basura o
desenrollar el papel de váter es algo que hacen sólo por diversión. Dale
al perro una buena razón para realizar trucos y no sólo se comportará,
si no que probablemente superará tus más altas expectativas.
Nada
convierte más deprisa a “este estúpido perro” en un perro listo que un
continuo criticismo. No son llamados los mejores amigos del hombre por
nada. Tu perro esencialmente quiere complacerte; nada lo hace más feliz
que mirarte, oír unas alabanzas y sentir tu afecto.
Un
perro puede dirigirse a la realización de trucos por una esencial
necesidad de tu aprobación. Puede empezar a obedecer órdenes simplemente
porque significa pasar más tiempo contigo.
A
veces, un perro sobresale en un truco en particular porque pertenece a
una raza que posee un instinto innato para recuperar objetos, o reunir
otros. Éste es el motivo por el
que
es importante elegir trucos que consideres que tu perro va a disfrutar.
Si no funciona, normalmente el problema es del estúpido humano, no el
estúpido perro.
Por
ejemplo, es natural para un retriever que quiera correr y buscas cosas,
porque desear esto forma parte de sus genes. Un chihuahua sobresaldrá
más en dar la pata, simplemente porque su boca es demasiado pequeña para
coger cosas. Tal vez sea mala idea enseñarle a un dachshund a sentarse,
porque tienen una columna vertebral demasiado larga que puede salir
herida si hace el ejercicio continuamente. Asegúrate de que tus
expectativas son realistas antes de decidir qué truco enseñarle a tu
perro.
Siempre
considera las inclinaciones de tu perro y sus límites físicos antes de
enseñarle algo. Recuerda que un perro quiere complacerte, tanto que como
para estresarse o herirse sólo por hacer el truco. Trata de elegir los
que parezcan más naturales para tu perro.
Por
ejemplo, si a tu perro parece que le gusta usar sus patas delanteras,
tal vez quieras empezar enseñándole que se siente, o a dar la pata. Si
es el del tipo que parece divertirse cazando cosas seguramente
sobresalga en el juego de buscar y traer. Por otro lado, si el perro es
pequeño para llevar cosas en la boca, enseñarle a buscar tal vez no sea
tan buena idea como enseñarle a dar un beso.
Por
lo general un perro repite un comportamiento simplemente porque le
divierte. Un perro que se caza la cola, por ejemplo, probablemente
aprenderá trucos relacionados con rodar y girar.
Rápidamente
aprenderás que “afirmar lo obvio” está subestimado cuando toca
enseñarle un truco a tu perro. Los perros no son muy lógicos. Si lanzas
una pelota de tenis y dices
“trae”,
muchos perros correrán tras ella, pero luego la soltarán y te echarán
una mirada que significa “Bueno, ¿qué sigue?”. A menos que le digas
claramente que quieres que te traiga la pelota y lo alabes muchísimo por
seguir tus órdenes, él simplemente no “lo pillará”.
Por
ejemplo, si el perro coge la pelota en su boca y da un paso hacia ti,
le dices “¡Buen chico!”. Si la suelta o corre lejos, le das la orden de
nuevo. Y de nuevo, si da un paso hacia ti lo alabas. Así el perro
gradualmente entenderá qué es lo que quieres. Una vez el perro haga esta
conexión entre los eventos empezará a repetirlos sólo para ser alabado.
Si
el truco es relativamente complicado (como encender la luz, o llevar
los juguetes a la caja) debes dividirlo en diversos pasos para enseñarle
uno cada vez.
Tal
vez quieras enseñarle primero a cargar el juguete, luego a ponerlo en
la caja, después a encontrar el juguete y ponerlo en la caja, y
finalmente a hacerlo con todos los juguetes.
Normalmente
no hay una manera para acelerar este proceso de aprendizaje. Enséñale
un truco cada vez para no confundir al perro. Haz que todos los juegos
sean fáciles al empezar y progresa lentamente. Tampoco puedes ir
demasiado lento, pero si eres demasiado rápido le sacarás de la cabeza
la idea de aprender algo nuevo. Si encuentras problemas, retrocede un
paso o déjalo por unos días e inténtalo de nuevo. Nunca muestres enfado,
y hazlo divertido…¡Esta es una manera de pasar juntos un tiempo de
calidad, al fin y al cabo! Simplemente tienes que ser paciente e ir paso
a paso; de otro modo corres el riesgo de confundir a la pobre criatura.
Los
perros son naturalmente exhibicionistas. No hay nada que les guste más
que tener la atención de todos los humanos de la habitación. Enseñándole
trucos le estarás dando el regalo de ser “el más llamativo” la próxima
vez que vengan tus amigos. También, si el perro sabe que es el centro de
atención, él naturalmente se enfocará en ti porque le encanta presumir.
Los perros adoran este tipo de atención, así que puede ser todo un reto
intentar que deje de realizar el truco una vez y otra y otra y otra.
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